Edulcorantes en la alimentación diaria: ¿son seguros?

Los edulcorantes no calóricos (ENC) son aditivos alimentarios que se agregan a los alimentos y bebidas para endulzarlos, en reemplazo del azúcar. Son muchas las personas que los eligen diariamente por diversos motivos ya sea en infusiones, bebidas y diferentes preparaciones ¿Pero qué sabemos realmente sobre los mismos?
- A diferencia del azúcar, no aportan nutrientes ni calorías.
Es por este motivo son ampliamente utilizados como estrategia para disminuir la ingesta calórica (por ende, también el peso corporal) y el consumo de azúcares libres.
- Tienen una elevada capacidad edulcorante.
Dependiendo del tipo que se utilice pueden endulzar entre 30 a 600 veces más que el azúcar, utilizándose cantidades muy pequeñas de los mismos para conseguir el mismo sabor dulce.
- No contribuyen al desarrollo de caries dental al no ser utilizados como sustrato por las bacterias presentes en nuestra cavidad bucal
- Los que se encuentran disponibles en el mercado han sido aprobados tanto por organismos internacionales como nacionales.
- Existen varios tipos de ENC, cada uno con su propia estructura química, perfil de absorción, metabolismo y excreción.
Es por ello que la cantidad máxima que podemos consumir en el día, la Ingesta Diaria Admitida (IDA), varía según cada edulcorante. Los valores de IDA son establecidos por autoridades internacionales competentes.
Por ejemplo, para un adulto de 60 kg, la IDA para la sucralosa es la equivalente a 180 sobres/día mientras que la IDA para el Aspartamo es de 69 sobres/día. Son cantidades muy difíciles, casi imposibles de consumir por día.
- No deberían utilizarse en niños menores de 2 años según las últimas recomendaciones, salvo enfermedades que así lo justifiquen.
En resumen, actualmente no existe evidencia científica concluyente de que el uso de ENC represente algún riesgo para la salud. Por el momento, el consumo de edulcorantes no calóricos es seguro siempre y cuando se respete la IDA establecida.