Avena: por qué y cómo incluirla en tu alimentación

La avena es un cereal muy apreciado por su calidad nutricional y sus beneficios para la salud. Su consumo está asociado con menor riesgo de varias patologías como las enfermedades cardiovasculares, la diabetes y ciertos tipos de cáncer.
Este cereal es una excelente fuente de fibra soluble, especialmente beta-glucanos, que ayudan a reducir los niveles de colesterol, mejorar el control del apetito y aumentar la saciedad. Además de su alto contenido en fibra, la avena también contiene fitoquímicos con efectos antioxidante y antiinflamatorio [1].
Existen varias formas de incluir la avena en tu alimentación. Aquí tienes algunas sugerencias para hacerlo:
- Porridge o crema de avena
Cocinada con leche, con bebida vegetal o con agua es un excelente desayuno. Además, puedes combinarla con frutas frescas, semillas o frutos secos. Existen estudios que asocian el consumo de avena con una mejor ingesta de nutrientes (principalmente vitaminas, minerales y fibra), mayor calidad de la dieta y menor riesgo de obesidad [2].
- Granola
La granola es una combinación de avena tostada con frutos secos y semillas (aunque puede tener otros ingredientes); ideal para mezclarla con yogur y hacer un desayuno completo. Puedes comprarla ya lista, en sus diferentes variedades, o prepararla en casa.
- Rellenos
La avena también puede estar presente en tus comidas, sin ser la protagonista, formando parte de rellenos de carne o de verduras. Agregar algunas cucharadas de avena en un pastel de carne o una torta de zapallitos es una buena forma de enriquecer estos platos.
Estos son solo algunos de los usos que le puedes dar a la avena en tu cocina. Recuerda, es un alimento muy nutritivo, que aporta muchos beneficios para la salud. No pierdas la oportunidad de incluirla en tu alimentación.
Referencias
- Sang S, Chu Y. Whole grain oats, more than just a fiber: Role of unique phytochemicals. Mol Nutr Food Res. 2017 Jul;61(7).
- O’Neil CE, Nicklas TA, Fulgoni VL, DiRienzo MA. Cooked oatmeal consumption is associated with better diet quality, better nutrient intakes, and reduced risk for central adiposity and obesity in children 2-18 years: NHANES 2001-2010. Food Nutr Res. 2015;59:26673. Published 2015 May 27