Por qué elegir aceite de oliva virgen extra

En los últimos años la Dieta Mediterránea se ha posicionado como uno de los patrones alimentarios más saludables del mundo. Muchos de sus beneficios para la salud se atribuyen al consumo de aceite de oliva, uno de sus principales componentes.
Es por esto que el aceite de oliva, particularmente el aceite de oliva virgen extra (también conocido como AOVE), se ha convertido en un imprescindible en una alimentación sana.
¿Qué aceite de oliva elegir?
El aceite de oliva “virgen extra” es el de mejor calidad. Se destaca no solo por la calidad de sus ácidos grasos, sino también por la presencia de compuestos antioxidantes. Se obtiene por procedimientos mecánicos, en forma natural, sin utilizar disolventes. El resultado es un aceite con menor grado de acidez y mejor sabor y aroma que los aceites de oliva refinados.
¿Por qué el aceite de oliva virgen extra es mejor que el refinado?
El aceite de oliva virgen extra es el menos procesado y con mayor contenido de nutrientes y compuestos fenólicos. El aceite de oliva refinado mantiene su perfil de grasas saludables, pero pierde sus compuestos antioxidantes, los cuales son los responsables de muchos de los beneficios de este alimento.
¿Cuáles son los beneficios para la salud del AOVE?
El aceite de oliva virgen extra se caracteriza por su alto contenido de grasas saludables y compuestos fenólicos que actúan como antioxidantes. La evidencia indica que una alimentación rica en aceite de oliva protege frente a enfermedades cardiovasculares y diabetes. Además, algunos de sus compuestos bioactivos también se asocian con efectos antitumorales.
¿Se puede utilizar el AOVE para cocinar?
El aceite de oliva virgen extra resiste mejor las altas temperaturas de cocción que otros aceites que se utilizan habitualmente. Sin embargo, la mejor forma de utilizarlo para aprovechar todas sus propiedades es agregarlo a las comidas en crudo.