5 errores de cocina que pueden perjudicar tu salud

¿Sabías que algunos de tus hábitos culinarios podrían poner en riesgo tu salud y la de tu familia? Muchas veces, sin darnos cuenta, cometemos errores en la manipulación de los alimentos que pueden afectar no solo nuestra alimentación, sino también nuestra salud. Las consecuencias de estos errores pueden ir desde la pérdida de nutrientes hasta una intoxicación alimentaria. 

Te contamos cuáles son los 5 errores más frecuentes en la cocina y cómo evitarlos: 

  • Tirar el agua de cocción de las verduras 

Muchos de los nutrientes presentes en los vegetales se disuelven en el agua de cocción. La próxima vez que hiervas verduras (zanahoria, calabaza, zapallo, etc.) utiliza el caldo para preparar otras comidas como sopas, guisos o cazuelas. 

  • Lavar los huevos antes de guardarlos 

La cáscara del huevo es porosa y está recubierta por una cutícula que actúa como barrera protectora, evitando el ingreso de microorganismos. Cuando lavamos los huevos antes de almacenarlos retiramos esta membrana y, por lo tanto, eliminamos esa barrera que los protege contra la contaminación. Es preferible que los laves antes de usarlos.  

  • Utilizar la misma tabla para crudos y cocidos 

Seguramente ya has escuchado hablar sobre la contaminación cruzada. Una de las principales recomendaciones para evitar este problema es usar diferentes utensilios (tabla, platos, cuchillos, etc.) para alimentos crudos y cocidos. Por ejemplo, nunca deberías cortar un tomate para ensalada en la misma tabla donde cortaste el pollo crudo. 

  • Guardar envases sin lavar en el refrigerador 

Todo lo que entra en la heladera debería estar lavado y/o desinfectado para evitar cualquier tipo de contaminación. Los alimentos envasados son manipulados por muchas personas desde que son elaborados hasta que llegan a tu mesa; por lo cual pueden contener diversos contaminantes que son eliminados con una adecuada higiene. 

  • Descongelar alimentos fuera de la heladera 

La mejor forma de descongelar los alimentos es en la heladera. Se aconseja sacarlos del freezer el día antes y colocarlos en el refrigerador. El objetivo, con esta práctica, es mantenerlos a una temperatura segura mientras se descongelan y evitar así la multiplicación de microorganismos patógenos. 

¿Cometes alguno de estos errores? Estás a tiempo de corregirlos para reducir los riesgos y disfrutar, desde hoy, de una alimentación más sana y segura.