Pequeños cambios para mejorar tu alimentación

Comer mejor no implica siempre realizar grandes cambios en nuestra dieta. No es necesario cambiar completamente nuestro estilo de alimentación para obtener beneficios. Muchas veces las pequeñas acciones son las que provocan un mayor impacto en nuestra salud.

Te proponemos algunos pequeños cambios que pueden producir grandes resultados:

  • Come más despacio

En la actualidad, uno de los principales errores de alimentación es que comemos demasiado rápido. De esta forma, comemos en exceso. Además, es importante recordar que una correcta digestión comienza con una buena masticación. Tómate el tiempo suficiente para masticar y saborear los alimentos.

  • Prueba la comida antes de agregar sal

Evitar el exceso de sal es una de las recomendaciones para una alimentación más sana. Sin embargo, muchas veces agregamos sal a las comidas antes de probarlas. Una buena costumbre es probar los alimentos para saber si realmente les hace falta sal.

  • Come cuando tengas hambre

¿Sueles comer por hambre o por otros motivos? Muchas veces comemos porque es “la hora de la comida”, porque estamos aburridos o para acompañar a alguien. La próxima vez que vayas a sentarte a comer pregúntate si realmente tienes apetito.

  • Para de comer cuando estés saciado, no cuando el plato está vacío

Para muchas personas es habitual terminar toda la comida que tienen en el plato sin cuestionarse si todavía sienten apetito. Es necesario acostumbrarnos a escuchar nuestras señales de saciedad; y parar de comer cuando nos sintamos satisfechos.

Todos sabemos que cambiar hábitos no es tarea sencilla, ya que se trata de conductas que realizamos en forma inconsciente y sin cuestionamientos. Por lo tanto, recuerda que al comienzo no será fácil, tendrás que estar muy atento para sustituir los viejos hábitos por los nuevos. Sin embargo, en poco tiempo podrás disfrutar de los beneficios que estos pequeños cambios.