Objetivo 2023: adoptar estrategias para optimizar el uso y disminuir el desperdicio de los alimentos desde casa

Como todo comienzo de año nos proponemos objetivos, y en ese contexto ¿por qué no nos planteamos reducir los desperdicios de alimentos en nuestros hogares?

Las cifras nos preocupan: anualmente el 30% de los alimentos que se producen en el mundo se desperdician o pierden, pudiendo cubrir las necesidades de alimentación de 842 millones de personas en situación de pobreza.

Los desperdicios y pérdidas se generan en la producción, distribución y consumo de alimentos, pero estudios indican que entre el 11 y el 61% de desperdicio per cápita se produce en el servicio de alimentos (que incluye la etapa de preparación del producto, el alimento preparado en exceso que no se consume y restos del plato) y tiene una relación importante con las costumbres de los consumidores.

Entonces, ¿qué podemos hacer? Revisemos algunas estrategias para para disminuir los desperdicios desde casa:

Primero, realizar una adecuada planificación de las compras:

  1. Verificar el presupuesto con el que contamos.
  2. Observar los alimentos existentes en la heladera y/o despensa.
  3. Planificar el menú semanal o quincenal.
  4. Elaborar una lista de compras incluyendo primero los alimentos secos y empacados y luego los congelados y frescos.

Segundo… en el momento de la compra:

Se recomienda seguir un orden de compra colocando en primer lugar en el carro los alimentos empacados y poco perecederos como aceites, harinas, pastas, enlatados y en segundo lugar los alimentos frescos como frutas y verduras. Por último, colocar los alimentos refrigerados y congelados.

Tercero… lo que hacemos con las compras: el almacenamiento y la conservación son fundamentales para evitar desperdicios.

Algunas sugerencias a tener en cuenta:

  1. Organiza tu heladera:

 

¿Sabías que la zona más baja de la heladera es la más fría?

Es por ello que se recomienda que el grupo de las carnes (carne vacuna, pollo, pescado, cerdo, entre otras) que en general son muy perecederas se coloquen en el estante inferior de la misma.

 

El grupo de las verduras y frutas, luego del lavado y desinfección con lavandina, se conservan mejor en sus cajones correspondientes en la parte baja de la heladera.

 

El grupo de lácteos y huevos y pastas frescas se pueden colocar en los estantes medios de la heladera, poniéndolos lo más lejos posible de la puerta para evitar la pérdida de frío cada vez que la abrimos.

Los productos y alimentos que fueron sometidos a cocción, pueden colocarse en los estantes superiores, más accesibles, siempre prestando atención en ubicar los que tengan menos vida útil por delante. Las preparaciones hechas en casa deben colocarse en recipientes aptos para almacenar alimentos, limpios y correctamente tapados.

 

Los condimentos y aderezos pueden colocarse en los estantes de la puerta de la heladera.

 

Es importante tener claro que para que la heladera conserve mejor los alimentos debe mantener la temperatura de refrigeración lo más estable posible, por eso es clave abrirla lo menos posible y por períodos cortos.

 

  1. Limpia tu heladera:

Es fundamental realizar una limpieza completa de la misma por lo menos una vez al mes. Se aconseja limpiar con mayor frecuencia el sector donde se colocan el grupo de las carnes, frutas y verduras y lácteos para evitar posibles contaminaciones microbiológicas.

 

  1. Organiza tu alacena:

Es importante que los alimentos que no requieren refrigeración se ordenen según su fecha de vencimiento, colocando por delante y “más a la vista” los que caducan antes y por detrás los que vencen después.

Parece fácil y el sumar pequeñas acciones entre todos desde casa puede ¡hacer la diferencia!