¿Cómo saber si estoy tomando suficiente agua?

Los cambios recientes en las características del agua corriente, los cambios en los patrones de consumo de agua embotellada, el cambio estacional, las bajas temperaturas, la información de las redes sobre “cuánta agua deberíamos tomar”, entre otros factores; nos llevan muchas veces a preguntarnos si el agua que estoy consumiendo es suficiente.

Lo primero… ¿Por qué tengo que tomar agua?

El cuerpo depende del agua para sobrevivir. Cada célula, tejido y órgano del cuerpo necesita agua para funcionar correctamente. Por ejemplo, el agua hace posible eliminar desechos a través de la orina, la transpiración y las deposiciones.

La falta de agua puede provocar deshidratación, un trastorno que ocurre cuando no hay suficiente agua en el cuerpo para llevar a cabo las funciones normales. Incluso una deshidratación leve puede agotar tu energía y causarte cansancio.

Entonces ¿Cuánta agua se precisa para realizar todo esto?

Esta pregunta es un poco más compleja de responder, ya que no todos necesitamos la misma cantidad de agua y depende de muchos factores como peso, actividad física y como es el medio donde vivo.

Popularmente se dice que los adultos precisamos “2 litros de agua al día”. Si bien un requerimiento de 2 litros de agua, es bastante similar al requerimiento de agua de gran parte de los adultos sanos, es importante saber que esos 2 litros no se refieren exclusivamente al agua libre.

El agua contenida en alimentos con aporte considerable de agua, cuenta dentro de esos 2 litros, por ejemplo el agua contenida en frutas, verduras y lácteos como leche fluida.

Asimismo las infusiones como té, café, mate también cuentan como agua, reduciendo el requerimiento de agua libre que necesito beber por día.

Aclaración importante! Los refrescos y bebidas industrializadas no cuentan como aporte de líquidos.

 

¿Cómo puedo saber si estoy bebiendo lo suficiente?

La ingesta de líquidos probablemente sea adecuada si:

  • La persona no siente sed.
  • La orina es incolora o de color amarillo claro.

Con respecto a la sed es importante aclarar que la sed es un mecanismo de recuperación, no de prevención. Es decir, si sentimos sed ya estamos deshidratados y por lo tanto deberíamos aumentar nuestra ingesta de agua.

Con respecto al color de la orina, es una manera fácil de saber si se está tomando suficiente agua. Si se está bebiendo suficiente agua, la orina será transparente o de un color amarillo pálido. Un amarillo más oscuro podría significar que no se está bebiendo suficiente agua.

Cabe destacar también, que existen algunas circunstancias donde aumenta el requerimiento de agua y debemos prestar especial atención:

  • Cualquier actividad que te haga sudar, implica beber agua adicional para cubrir la pérdida de líquidos extra. Es importante beber agua antes, durante y después de un entrenamiento para prevenir la deshidratación.
  • El entorno.El clima cálido o húmedo puede hacerte sudar y exige que bebas más líquido. La deshidratación también puede ocurrir a grandes altitudes.
  • Salud general.El cuerpo pierde líquidos cuando tienes fiebre, vómitos o diarrea. Otras afecciones que pueden requerir una mayor ingesta de líquidos son las infecciones de la vejiga y los cálculos de las vías urinarias.

Finalmente… ¿Debería preocuparme si bebo demasiada agua?

No! Beber demasiada agua rara vez es un problema para los adultos sanos y bien alimentados