¿Cómo influye el invierno en nuestra alimentación?

El hábito de una alimentación saludable no debería ser exclusivo de una estación del año. Lo recomendable es adquirir hábitos alimentarios saludables más allá del clima en el que nos encontremos. Pero, ¿es cierto que en invierno tenemos más hambre o que debemos consumir comidas más energéticas?

 

¿Deberíamos tener más hambre en invierno?

No necesariamente, aunque lo que suele suceder en invierno es  tener más apetito, más ganas de comer un alimento que  resulte placentero como pueden ser las golosinas, chocolates y productos de pastelería por su elevado contenido en calorías y grasas. Se sugiere que el consumo de  este tipo de alimentos, sea ocasional y elegir porciones pequeñas y/o individuales.

¿Tenemos que consumir comidas más energéticas en invierno?

No, ya que la energía (calorías) que necesitamos diariamente para cumplir con las funciones vitales, es la misma durante todo el año. Lo que suele suceder es que cuando bajan las temperaturas, a modo de compensación, el organismo busca nivelar la temperatura corporal. Una manera de hacerlo es a través de una alimentación más cálida, que muchas veces se confunde con una alimentación más calórica ya que por lo general el frio invita a elegir platos que tengan más contenido graso y con mayor densidad energética.

 

Está claro que los platos calientes cobran protagonismo; caldos, sopas, guisos, asados y estofados ganan presencia en relación a otras épocas del año ya que reconfortan y ayudan a superar la sensación de frío.

Para que estos platos resulten saludables y equilibrados, interesa que como regla general tengan un contenido bajo en grasas saturadas. Eso se puede conseguir utilizando carnes desgrasadas y dejando de lado el agregado de embutidos.

 

Además hay que tener en cuenta  que en invierno se suele bajar el nivel de actividad física, por lo que los requerimientos energéticos también se pueden ver disminuidos.

 

Algunas recomendaciones saludables para el invierno…

 

  1. Las verduras y frutas siguen siendo esenciales en esta época del año.

Es aconsejable consumir las típicas de la estación porque son más económicas, de mejor calidad y porque aportan vitaminas y fitoquímicos beneficiosos para la salud. Lo ideal es consumir a diario 5 porciones entre frutas y verduras (incluir  verduras en el almuerzo y en la cena y 2- 3 frutas diarias) en variedad de tipos y colores.

 

Algunas de las verduras y frutas  de invierno son:

  • Verduras: acelga, apio, boniato, brócoli, calabaza, cebolla de verdeo, chaucha, coliflor, espinaca, hinojo, puerro, rábano, rabanitos, radicheta, remolacha, repollo, repollitos de Bruselas, zanahoria, zapallo.

Se recomienda optar por vegetales grillados, sopas de verduras, soufflé, budines, tortillas al horno, ensaladas tibias, cazuelas de legumbres y carnes desgrasadas.

  • Frutas: banana, manzana, membrillo, pera y los cítricos (limón, mandarina, naranja, kiwi, pomelo).

Una buena opción es prepararlas en compota, asadas al horno o agregarlas en alguna preparación casera como budín o panqueque.

 

  1. Cuidar la calidad de la alimentación:

Teniendo en cuenta que durante el invierno se tiende a modificar la temperatura de las comidas con el fin de aumentar la temperatura corporal y no sentir tanto frío, se recomienda utilizar como ingredientes para las preparaciones “invernales”  (guisos, estofados, cazuelas, sopas) verduras, carnes desgrasadas, legumbres, cereales integrales; intentando moderar el tamaño de las porciones.

Además, consumir grasas saludables como frutos secos, pescados, palta y utilizar aceites de buena calidad para aderezar.

  1. Estar bien hidratados:

Durante los meses fríos, se suele consumir menos agua, a pesar de que la recomendación, sigue siendo la misma que en los otros meses del año (beber al menos 2 litros de agua a lo largo del día y no esperar a tener sed para hidratarse). Una buena opción es aumentar el consumo de mate y té, limitando la cantidad de azúcar agregada, sin olvidar q el consumo de agua sigue siendo fundamental y esencial para el organismo

  1. Mantener nuestro nivel de actividad física:

Realizar al menos 30 minutos de actividad física moderada (continua o fraccionada) todos los días, idealmente en espacios cubiertos y bien ventilados. Se sugiere no parar de hacer ejercicio si se está sano y programar actividades adecuadas a la época del año.

 

Y a tener en cuenta… lo ideal y recomendado es llevar un estilo de vida saludable sostenido en el tiempo y que no fluctué según la estación de año. Es por ello que en invierno es aconsejable mantener una ingesta estable de calorías y de grasas en comparación con el resto del año.