Alimentos enlatados, ¿son recomendables?

Un alimento enlatado es aquel que, partiendo de ingredientes frescos, se somete a rigurosos procesos de conservación y envasado que le permiten mantener intactas todas sus propiedades físicas y químicas, lo que da como resultado un alimento no perecedero.

Es importante destacar que los alimentos enlatados son fabricados a partir de productos frescos y que su envasado debe cumplir estrictas normas sanitarias. Esto permite extender su tiempo de vida y garantizar valiosos aportes en términos de nutrición.

Se aconseja lavar bien las latas antes de abrirlas y es importante tener en cuenta  que no debe estar abierta, deformada o golpeada al momento de comprarla; de lo contrario puede implicar un riesgo de salud importante.

Algunas de las ventajas que ofrecen los alimentos enlatados son:

  1. Su larga conservación, ya que gracias a la implementación de nuevas tecnologías en la industria del envasado, es posible mantener la calidad nutricional por mucho más tiempo, lo que no pasa con alimentos naturales. Es fundamental aclarar que los alimentos enlatados no pierden sus propiedades al pasar por el proceso de envasado y que no sufren cambios importantes en cuanto a su  valor nutricional.
  2. Bajo costo.
  3. Practicidad ya que están listos para ser consumidos.
  4. Reducen el desperdicio de comida. Su práctico envasado en latas de distintos tamaños hace posible ajustar la cantidad de alimento que se desee consumir. Esto reduce significativamente la cantidad de alimento sobrante.
  5. Inocuidad (son seguros): las latas se calientan a altas temperaturas para esterilizarlas y luego se sellan, lo que permite eliminar microorganismos y conservar el valor nutricional del alimento. El calor es el único factor utilizado para conservar todas las características nutricionales, microbiológicas y organolépticas propias de cada alimento tales como sabor, olor, color y textura. Cabe destacar que este proceso térmico, además de esterilizar, impide el desarrollo de enzimas propias de los alimentos, lo que evita que se deterioren con facilidad.
  6. Gracias a sus condiciones de envasado pueden almacenarse a temperatura ambiente por mucho más tiempo. Esto reduce considerablemente el consumo de energía proveniente de artefactos eléctricos para la refrigeración.
  7. En cuanto a los conservantes, salvo excepciones, no tienen conservantes artificiales.

Son pocas sus  desventajas. Las que se destacan son:

  • En términos generales, se conservan en agua con sal o azúcar. Por ende cuando se consumen alimentos enlatados, se aporta cantidades importantes de estos ingredientes. Podemos reducir ese exceso de sal o azúcar descartando el líquido y enjuagando el alimento bajo agua.

 

  • Generan mucho residuo.
  • El recubrimiento plástico del interior de la lata puede liberar BPA (Bisfenol A, químico aprobado por la FDA para empacado de alimentos). Se recomienda elegir los que señalan «libre de BPA».

Concluyendo, los alimentos enlatados son una excelente herramienta para consumir vegetales, frutas, pescados y legumbres. Son prácticos, nutritivos y económicos. Aunque se recomienda consumir  productos frescos, es una muy buena opción contar con alguna lata en la alacena.