Alimentación Saludable: ¿Qué incluir en la lista de compras?

Para seguir una alimentación saludable y variada la clave es organizarse y para ello es fundamental realizar las compras con una lista “inteligente”. De esta forma compraremos lo justo y necesario y evitaremos el sobre stock de alimentos.
Previo a realizar nuestra lista de compras es importante? seguir los siguientes pasos:
- Planificar un menú: puede ser semanal, quincenal o mensual.
- En base al menú elegido chequear en la heladera y alacena qué alimentos y/o ingredientes tenemos disponibles y cuáles sería necesario comprar, así evitaremos gastar de más.
Ahora sí, llegó el momento de hacer la ¡lista de compras “inteligente”!
¿Qué debemos incluir?
- Variedad de frutas y verduras: de diferentes colores, preferentemente elegir las de estación que son las que están en condiciones optimas de calidad nutricional, sabor y precio.
- Lácteos: leche, yogur, quesos (preferentemente bajos en grasas y sin azúcares agregados).
- Proteínas animales y vegetales: pescados, pollo, carne roja, cerdo, huevo, tofu, proteína de soja texturizada, seitán, entre otras.
- Grasas saludables: aceites vegetales (oliva, canola, altooleico), palta, frutos secos, semillas, aceitunas.
- Carbohidratos: harinas de diferentes cereales (avena, arroz, maíz, trigo), rebozadores, quinoa, cus cus, avena, pasta, arroz, legumbres, panificados, granola sin azúcar. Si son integrales, ¡mucho mejor!
- Conservas (enlatados): de atún, arvejas, choclo, legumbres, plamitos, pulpa de tomate. Nos sacan de apuro, simplemente recordá lavarlos y escurrirlos antes de consumirlos para quitar el exceso de sodio.
- Condimentos: orégano, ajo molido, canela, hierbas aromáticas, jengibre, albahaca, romero, curry, pimienta. Imprescindibles para dar se toque de magia a tus preparaciones y reducir el consumo de sal de mesa.
- Otros: agua, té, café sin agregado de azúcar, yerba, cacao sin azúcar, frutas deshidratadas, chocolate (mínimo 70% cacao), coco rallado sin azúcar.
Recordemos, por último, la importancia de:
- No ir con hambre: realizar las compras con apetito contribuye a una inadecuada e impulsiva selección de alimentos.
- Establecer una rutina: elegir un día fijo para hacer las compras es importante para organizarnos mejor.