Hambre emocional: qué es y cómo enfrentarlo

¿Sueles comer cuando estás aburrido, triste o ansioso? A muchas personas les sucede. Recurrir a la comida para lidiar con emociones negativas es lo que se conoce como alimentación emocional.
El problema es cuando la alimentación emocional se convierte en un hábito.En estos casos, puede afectar negativamente tu salud física y mental. Comer en exceso, consumir alimentos poco saludables y aumentar de peso son algunas de las consecuencias de esta conducta.
Para enfrentar el hambre emocional debes seguir estos 3 pasos:
- Aprende a diferenciar el hambre emocional del hambre real
El hambre emocional aparece en forma repentina. Es una necesidad urgente de comer un alimento determinado. Como no responde a una necesidad física puedes seguir comiendo, aunque estés saciado. Además, tras la ingesta suelen aparecer sentimientos de culpa o arrepentimiento.
En cambio, el hambre real o fisiológica no es urgente, sino que aparece en forma gradual.Es la necesidad física de reponer energía y nutrientes. No existe mayor preferencia por alimentos específicos y no se acompaña de sentimientos negativos como la culpa.
- Identifica las causas del hambre emocional
Es importante identificar las emociones o situaciones que provocan este tipo de conducta para intentar gestionarlas de una forma diferente.¿Cuándo aparece el hambre emocional? El aburrimiento, la soledad, la ansiedad, el estrés o la angustia pueden ser algunos de los desencadenantes.
- Realiza otra actividad para distraerte
En el momento en el cual aparece el hambre emocional, es muy importante quitar el foco de la comida y encontrar otra actividad que nos guste y nos reconforte.Puede resultar útil tener a mano una lista de actividades para realizar en ese momento. Algunas ideas para incluir en la lista podrían ser: escuchar música, tocar un instrumento, salir a caminar, ver una película, hacer ejercicio, leer, pintar, dibujar,escribir, etc.
Recurrir siempre a la comida para afrontar las emociones no es, claramente, una conducta saludable. Es momento de cambiar este hábito para recuperar el control de tu alimentación.