7 creencias limitantes que te impiden mejorar tu alimentación

Las creencias son ideas o pensamientos que consideramos ciertos (aunque no lo sean) y que influyen directamente en nuestras decisiones y comportamientos. Se dice que nuestras creencias determinan nuestra conducta.

Cuando esas ideas son negativas, nos limitan y nos impiden alcanzar nuestros objetivos, hablamos de creencias limitantes.

Es frecuente hablar de creencias limitantes en relación con el dinero, las relaciones o la salud. Pero también podemos tener pensamientos limitantes con respecto a la alimentación. Ideas negativas que nos impiden cambiar nuestros hábitos y lograr objetivos como adelgazar, comer sano o mantener un peso saludable.

La mayoría de nuestras creencias limitantes no se corresponde con la realidad. No son ciertas. Estos son algunos ejemplos que pueden ayudarte a identificar tus propias creencias limitantes en relación con la alimentación:

  • “Comer sano es muy difícil.”

Cuando no estamos acostumbrados, comer sano puede parecer algo difícil; pero se puede aprender.

  • “Los alimentos saludables son más caros.”

No necesariamente. Las legumbres, por ejemplo, son alimentos saludables y muy económicos.

  • “Para adelgazar hay que comer muy poco.”

En realidad, para adelgazar hay que aprender a comer mejor.

  • “No puedo cambiar mis hábitos alimentarios.”

Nuestros hábitos alimentarios son aprendidos y, si queremos, los podemos cambiar.

  • “Es imposible mantener un peso adecuado.”

Para algunas personas puede resultar más difícil, pero no es imposible.

  • “No creo que pueda aprender a cocinar.”

Quizás no te destacas por tus habilidades culinarias. Pero, con práctica, siempre podemos mejorar nuestras habilidades.

  • “Es imposible comer sano todo el tiempo”.

No es necesario comer sano todo el tiempo. Es suficiente con comer sano la mayor parte del tiempo.

Todas estas creencias (y otras) determinan tu conducta alimentaria. Por lo tanto, para cambiar tu alimentación es necesario que cambies tus creencias.