5 recomendaciones para una buena salud digestiva

No podemos hablar de salud digestiva sin hablar de microbiota. La microbiota intestinal es el conjunto de microorganismos que habita en el intestino y realiza funciones esenciales para mantener una buena salud. Cuando estos microorganismos están en equilibrio son capaces de protegernos frente a gérmenes patógenos, reforzar el sistema inmunitario intestinal y facilitar la digestión.
Por lo tanto, para tener una buena salud digestiva es fundamental contar con una microbiota sana.Y para ello, la Fundación Española del Aparato Digestivo (FEAD) recomienda:
- Mantener una alimentación variada
Comer una gran variedad de alimentos nos asegura un mayor aporte de nutrientes y compuestos bioactivos. Los prebióticos presentes en frutas, verduras y legumbres tienen la capacidad, entre otras cosas, de favorecer el crecimiento de las bacterias beneficiosas. Es por eso que una dieta rica en alimentos vegetales promueve una microbiota saludable
- Consumir alimentos fermentados
La importancia de los yogures y leches fermentadas radica en su contenido en probióticos. Los probióticos son microorganismos vivos que, al llegar al intestino, ofrecen múltiples beneficios para la salud.
- Cocinar los alimentos de forma saludable
Existen técnicas de cocción que permiten aprovechar mejor los nutrientes de los alimentos. Cocinar los vegetales al horno, al vapor, en microondas o en salteados resulta más saludable que hervirlos (donde se pierden muchos nutrientes en el agua de cocción) o freírlos (donde agregamos grasas y calorías).
- Consumir grasas de buena calidad
Asegúrate de incluir diariamente alimentos que te aporten grasas de buena calidad: aceites vegetales como el aceite de oliva, pescados grasos, palta, nueces o semillas de lino.
- Evitar las bebidas con alcohol.
El consumo habitual de bebidas alcohólicas se asocia con cambios desfavorables en la flora intestinal y con mayor inflamación del tubo digestivo.
Nuestra salud digestiva repercute en la salud de prácticamente todo nuestro cuerpo. Un estilo de vida saludable parece ser esencial para mantener una microbiota en equilibrio y, asegurarnos así, una buena salud. Esto podría resumirse en comer bien, dormir lo suficiente, evitar el estrés y hacer más ejercicio