5 mitos sobre la alimentación en invierno

Los hábitos alimentarios suelen cambiar con las estaciones. En verano preferimos las ensaladas, los helados y las bebidas frías; mientras que, en invierno, cuando baja la temperatura, optamos por las comidas de olla y las bebidas calientes. 

Cuando llega el invierno también aparecen muchos mitos sobre cómo debe ser la alimentación en esta época del año. Veamos cuáles son los principales y cómo condicionan nuestros hábitos alimentarios: 

  • “En invierno, nuestro cuerpo necesita más calorías.” 

Una de las creencias más extendidas es que necesitamos comer más en invierno. En los países como el nuestro, donde las temperaturas no son extremas, no es necesario aumentar el aporte de calorías durante el invierno.  

  • Es inevitable aumentar de peso en invierno.” 

Es frecuente que algunas personas aumenten de peso durante los meses fríos. Pero esto no se debe directamente al cambio de temperatura, sino que está relacionado habitualmente con una menor actividad física y un aumento en la ingesta de alimentos.  

  • “No es tan importante beber agua cuando hace frío.” 

En verano, los requerimientos de agua generalmente aumentan debido a las pérdidas por la transpiración. Sin embargo, es importante mantener una correcta hidratación durante todo el año, incluso en los meses fríos. Y para ello, la bebida por excelencia será siempre el agua. 

  • Cuando baja la temperatura hay que aumentar el consumo de grasas.” 

Al igual que ocurre con los requerimientos de calorías, la cantidad de grasas que nuestro cuerpo necesita es la misma durante todo el año. 

  • “Las comidas de invierno tienen más calorías.” 

Las calorías de las comidas dependen de la forma de preparación y de los ingredientes utilizados. Es necesario aprender a combinar los distintos alimentos en las cantidades adecuadas. 

Ahora que sabes cuál es la verdad detrás de estos mitos, el invierno ya no será una excusa para comer de más y aumentar de peso. Podrás mantener una alimentación saludable durante todo el año.