4 hábitos poco saludables que afectan tu rendimiento y tu salud

Una alimentación adecuada es fundamental para mantener una buena salud y un óptimo rendimiento. Pero con frecuencia, las obligaciones y el propio ritmo de trabajo hacen que descuidemos nuestra alimentación y terminemos adoptando hábitos que resultan perjudiciales.

Aunque son conductas frecuentes, te contamos cuáles son esos hábitos poco saludables que pueden afectar tu salud y tu rendimiento laboral:

  • Beber demasiado café

Un par de tazas de café al día pueden ayudar a reducir la fatiga y aumentar el estado de alerta y la concentración. Sin embargo, consumido en exceso (más de 3 tazas diarias) puede provocar ansiedad, palpitaciones e insomnio. Contar con otras opciones como café descafeinado u otros tipos de infusiones puede ayudar a desestimular el consumo excesivo de cafeína.

  • Picotear mientras trabajas

Unas galletitas en la mañana, unos chocolates en la reunión, unos maníes más tarde… Hay personas que no hacen una pausa para almorzar, sino que están todo el día comiendo. Este picoteo durante toda la jornada puede terminar en un exceso de calorías y en un déficit de algunos nutrientes. Por eso es importante mantener una rutina alimentaria. Si en algunos momentos el picoteo resulta inevitable, siempre es buena idea tener a mano opciones saludables como frutas frescas o frutos secos.

  • No almorzar

A pesar de ser una práctica habitual, omitir el almuerzo no es una buena costumbre. Estaríamos privando a nuestro cuerpo de la energía y los nutrientes necesarios para continuar con la jornada laboral. Planificar una pausa para comer es fundamental para una alimentación saludable. Para ello es muy importante contar con un lugar adecuado que asegure la tranquilidad, el equipamiento y la higiene necesarias para ingerir alimentos.

  • Beber poca agua

El consumo insuficiente de agua afecta la salud. Pero, ¿sabías que también puede afectar el rendimiento físico e intelectual? En la hora de la comida es cuando se realiza generalmente la mayor ingesta de líquidos. Sin embargo, es importante hidratarse durante toda la jornada. Asegúrate de contar con dispensadores próximos a tu puesto de trabajo o, de lo contrario, tener siempre a mano una botella de agua para facilitar una buena hidratación.

El lugar de trabajo es donde pasamos la mayor parte del día. La falta de tiempo o el estrés no deberían ser excusas para descuidar nuestra alimentación.